Próximos a reunir un Congreso constituyente en Entre Ríos, que reformará la Constitución provincial vigente más antigua del país, es bueno recordar que luego de que se dictara en Santa Fe la Constitución Nacional en 1853, y con motivo de la separación de Buenos Aires de la Confederación, el primer gobierno constitucional se instaló en la ciudad de Paraná, luego de federalizarse la provincia de Entre Ríos, instalándose el primer presidente Justo José de Urquiza, junto a su vicepresidente Salvador María del Carril, el 5 de marzo de 1854 en dicha ciudad.  

La primera sesión de apertura del Congreso, reunido en Asamblea, tuvo lugar el día 22 de octubre de 1854, a las 11 horas, en el Templo Matriz de Paraná, luego que entre los dias 17 y 21 de ese mes y año se había reunido ambas cámara en sesiones preparatorias. En las del Senado se discutió si la sesión inugural de la asamblea legislativa debió o no hacerse en el Iglesia de la Matriz, y en esa oportunidad el senador Facundo Zuviría dijo que “se oponía a que la instalación del Congreso se hiciere en el templo, apoyado en la atribución 11ª del Capítulo III de la Constitución, que señala la sala de Senado para aquel acto”, a ello contestó el senador Manuel Leiva con estas palabras: “(...)no veía que se faltase o que se infringiese la Constitución, verificando la instalación en el templo; por cuanto el Senado no tenía casa, puesto que no había disposición ninguna que hubiere señalado el local en que sesionaban por sala del Senado, siéndolo provisoriamente ínter se terminaba la que se construía actualmente destinada para la Cámara de Diputados, debiendo pasar el Senado a la que aquella desocupase. Que podía el Senado haber iniciado sus sesiones bajo una tienda de campaña, y que no por eso había de verificarse la instalación allí”. Finalmente pidió que esta parte de la discución no sea consignada en el acta. Pero el secretario, el senador José Vicente Saravia, adujó que él, como senador, opina que se consigne en el acta dicha discusión, y, “como secretario, no podría dejar de hacerlo, a menos que la Sala no me lo ordene por medio de una votación.” El punto fue discutido y se votó para que conste en acta dicha discusión. La proposición fue votada, luego, y se decidió que la instalación solemne del primer Congreso debía ser en el templo por doce votos contra dos.

A la sesión inaugural del Congreso asistieron 14 senadores y 20 diputados, los senadores presentes fueron: por Entre Ríos, que era entonces territorio federalizado, José L. Acevedo y José M.Galán; por Corrientes, Facundo Zuviría y José M. Saravia; por Santa Fe, Vicente del Castillo y Manuel Leiva; por Córdoba, Severo Gonzalez; por Santiago del Estero, Hilario Carol; por San Luis, José M. Figueroa y Estanislao Rodriguez; por Mendoza, Jerónimo Espejo; por Catamarca, Pedro Ferrer; por Tucumán, Marcos Paz; por Jujuy, José B. Bárcenas, no hubo representantes de La Rioja, Salta y San Juan. La Asamblea fue presidida por Salvador María del Carril, vicepresidente de la Confederación y presidente del Senado, el que fue acompañado por José Benito Graña, presidente de la Cámara de Diputados, actuando como secretario por el Senado Carlos María Saravia, y por Diputados Felipe Contreras. En dicha sesión estuvo presente el presidente Justo José de Urquiza, y la lectura de su mensaje la hizo el ministro del interior José Benjamín Gorostiaga, quién concluyó expresando de pie: “Quedan abierta las sesiones del primer Congreso Federativo Federal”.

La primera sesión ordinaria de ambas cámaras tuvo lugar el día 24 de octubre de 1854 y la primera ley se sancionó el 8 de noviembre. Las sesiones del año 1854, fueron declaradas extraordinarias por ley de 11 de noviembre, ya que habían ocurrido en fecha posterior al período de sesiones ordinarias que establecía la Constitución – 1º de mayo al 30 de setiembre- y duraron hasta el 3 de diciembre, dictándose en ese período 21 leyes. Entre 1854 y 1861 el Congreso, con sede en Paraná, sancionó 292 leyes, y las cámaras sesionaban en forma alternada en el local de la calle Representantes, que lindaba con la casa de Gobierno y con la cual que se comunicaba.

En 1858 comienza la construcción del edificio propio del Senado en terrenos linderos con el Templo de la Matriz (hoy la Catedral) y la calle Urquiza, a escasos metros de la Cámara de Diputados y sobre la misma arteria, que en aquella cambiaba de nombre y se la denomina Pronunciamiento, la nueva sede se inaugura en 1859.

                El primer debate apasionado y ruidoso que estemeció el recinto de ambas cámaras lo constituyó el proyecto de ley del Poder Ejecutivo sobre derechos diferenciales, llamado a desviar la importación del puerto de Buenos Aires y encausarlo hacia el de Rosario, en Diputados la votación resultó dos veces empatada, por lo que se apruebó con el voto de su presidente Mateo José Luque. Urquiza, que a pesar de interesarle la ley mantuvo durante el debate total prescindencia, al día siguirente de su sanción, imvitó a comer a los diputados que fueron los más enconados opositores de la misma -Guillermo Rawson, Saturnino M. Laspiur, Vicente G. Quezada y Ruperto Godoy- y en el transcurso de la comida Urquiza declaró a sus comensales “que la libertad del Congreso era su gloria más preciosa y que la mantendría como la base del Gobierno constitucional.”

            No muchos recuerdan que en lo que es la actual Catedral se reunión, en asamblea, por primera vez hace 153 años el Congreso de la Nación, la institución más importante de la República, a la que la Constitución vigente le dedica un tercio de su articulado (43 de sus 129), y que el primer debate del Senado lo fue acerca si ello era posible.

            Que Dios, fuente de toda razón y justicia, ilumine desde este histórico Templo a quienes integrarán la nueva Convención Constituyente entreriana, y para que la reforma de la Constitución que sancionen sea tan sabia y tenga vigencia tantos años, como la que se sancionó en 1933 durante el gobierno del Doctor Luis L. Etchevehere.

                                                            Córdoba, setiembre de 2007.

 

(*) Es profesor de Derecho Constitucional de las Universidades Nacional y Católica de Córdoba y fue diputado de la Nación.